Constituida por la unión de una gran cantidad de islas, Venecia es un lugar completamente diferente a cualquier región. Esta ciudad, transitable principalmente andando o en góndola, seduce a todo visitante por la peculiaridad de sus calles, la cantidad de edificios, las diferentes terrazas en las que disfrutar del típico ambiente veneciano, o los diferentes ambientes en cada uno de islotes que conforman la ciudad. Compuesta por seis distritos, ofrece a sus turistas una gran variedad de edificios y plazas con las que deleitarse la vista, así como diferentes museos y un gran número de canales que recorrer en góndola. Descubra en nuestro paseo de tres días de duración todos los rincones de esta mítica ciudad italiana, haciéndolo a su aire, ya que Venecia, además de resultar fascinante, es también especialmente compleja para moverse en transporte público convencional.
Plaza de San Marcos
Esta plaza es el resultado de la combinación de arte bizantino, gótico y renacentista fundida en un golpe de vista espectacular, que hacen de esta plaza un lugar de gran impacto estético caracterizado por la diversidad de construcciones. Arquitecturas entre las que se encuentran la basílica de San Marcos, de planta de cruz griega, dotada de cinco grandes arcadas y cúpulas; el Palacio Ducal, la máxima expresión del Gótico Veneciano; y la Placita de los Leoncillos. Tres lugares idóneos situados al este de la plaza para emprender esta gira Veneciana.
Frente a la Basílica, se encuentra la torre del Reloj, los pórticos Procuratie Vecchie y Procuratie Nuove que, situados en los lados más largos de la plaza son otros puntos sobre los que detener la atención. De la misma manera, frente a la Basílica, pero al otro lado del canal, en una pequeña isla espera la Iglesia de San Giorgio y su campanario. Su fachada principal remite a la arquitectura griega y romana uniendo de este modo dos estilos arquitectónicos. En su interior, una decoración que fue encargada casi en su totalidad al famoso Tintoretto. Muy característico de este conjunto es su campanario, ya que desde lo alto muestra una vista panorámica de la albufera veneciana. Esta isla, pese a ser pequeña, aún tiene más cosas que mostrar, como el Monasterio de los Benedictinos y, acompañándole, un Teatro Verde que se alza en un gran parque.
Zona de Castello
Junto al distrito de Cannaregio, constituye uno de los barrios más grandes de la ciudad. Un paseo por sus peculiares calles y callecitas, permite introducirse en la tradicional vida que aún se respira en esta zona. Puede dirigirse a la zona de Riva degli schiavoni que, destinada como muelle en sus inicios, ha sido empedrada y en la actualidad supone un lugar atractivo para dar un paseo, tal y como lo hacen los venecianos en esta zona.
Museo Histórico Naval y Arsenal
Es este museo una visita imprescindible para entender la importancia que ha tenido Venecia frente a otras ciudades marineras. Su interior recoge cañones, torpedos y diferentes modelos de naves, entre ellas uno de los últimos Bucentauros, la galera en la cual el Dux participaba en la ceremonia del matrimonio con el mar en el día de la Ascensión, durante la fiesta de la Sensa.
Iglesia de San Giovanni e Paolo
Tras el museo, la Iglesia de San Giovanni e Paolo, de marcado estilo gótico, contiene un gran espacio interior en el que se disponen tres naves interiores que reúnen una gran cantidad de obras. Está hecha en mampostería de ladrillos cocidos y cuenta en su parte exterior con una fachada que se yergue hacia el cielo. Se accede a través de un portal del siglo XIV construido con columnas traídas de Torcello. Las tres naves llegan a tener unas proporciones descomunales, con más de 100 metros de altura. La fachada interna está ocupada por tres monumentos fúnebres a los Duces Mocenigo, Alvise y Marcello.
Scuola di San Marco
Esta scuola es un buen lugar donde pararse para apreciar su arquitectura renacentista, y compone actualmente el hospital civil de la ciudad. Antiguamente, sin embargo, acogía una de las seis cofradías de la ciudad, que antes estaba en el “sestiere” de Santa Croce. Un incendió la destruyó en 1485, y más tarde, a finales del siglo XV sería reconstruida y mejorada, con la fachada asimétrica con arcadas y paneles de mármol del artista Pietro Lombardo. Cuenta con inmejorables obras artísticas, como las Historias de San Marcos de Tintoretto, las pinturas de Palama el Viejo y de Paris Bordone. En 1815, los austriacos hicieron muchas reformas en el edificio y lo transformaron en el hospital, que es la función que tiene actualmente.
Cannaregio
Para comenzar la travesía por este barrio, junto al Canal Grande, se haya uno de los palacios más impresionantes, se trata de Ca’ d’oro. En su interior se exhiben obras de artistas como Tiziano, Pordenone o Van Eyck. Pasando a la zona del Guetto, se ha de conocer las diferentes Sinagogas, para después visitar la Iglesia de la Madonna dell’orto, en la que se entremezclan elementos del Románico, Gótico y del Renacimiento con sus correspondientes transiciones. Se dice que también podría denominarse la Iglesia de Tintoretto, ya que allí es donde el artista permanece enterrado y donde pasó muchos momentos de su vida.
-Isla de Burano
Haciendo uso del vaporetto, las Islas de Burano, Murano y Torcello son peculiares lugares a visitar en los que despedir esta experiencia veneciana. La visita a Burano comienza en la Catedral de Burano, ubicada en esta pequeña isla dedicada al encaje, y que destaca por los colores que poseen sus casas y el ambiente tan cercano que allí se respira. El museo del encaje es otro de los espacios de gran interés en este pequeño y peculiar islote.
Isla de Murano
En Murano, dedicada al vidrio, se pueden adquirir souvenirs de este material y acudir a la iglesia de San Pietro Martire, para después cruzar el Ponte Vivarini que conduce hasta el Museo del Arte del Vidrio.
Isla de Torcello
La expedición veneciana llega a su fin en el islote de Torcello, donde se encuentra el origen de la civilización Veneciana, la Silla de Atila, la catedral, el Palacio del archivo, el Palacio del consejo o la Catedral de Santa Maria Asunta.