Barcelona, la ciudad que se desperezó definitivamente con la celebración de los Juegos Olímpicos de 1992, para muchos los mejores de la historia del deporte, es una ciudad de magnas proporciones y llena de vida y encanto. Una urbe moderna, histórica, que ha vivido el paso del tiempo desde una perspectiva de protagonismo y delicadeza, que se ha abierto como una ciudad cosmopolita y que hoy es uno de los destinos favoritos de los turistas que viajan a España. En ella podrá encontrar desde el peso de la historia en todas sus etapas, hasta una mirada especial al mar, pasando por una concepción del urbanismo alejada del crecimiento desaforado. Una ciudad, en definitiva, para ser vivida y visitada siempre que se tenga la oportunidad, pues cada paseo ofrece una nueva perspectiva.
El recorrido que GetMeAnApartment le sugiere en esta guía turística está basada en una visita de un mínimo de 3 días, con el objetivo de que descubra todas la vertientes de la ciudad y se adentre en el descubrimiento de una de las capitales más importantes del Mar Mediterráneo. Hemos distribuido las rutas pensando en seguir caminos que le proporcionen una mirada a diferentes momentos de la historia de Barcelona, pues la ciudad condal no puede entenderse sin percibir en toda su extensión la perfecta combinación de los tiempos en cada rincón. No pierda la oportunidad de salirse del mapa para vivir de cerca el ritmo que marca la ciudad.
Día 1: De La Rambla al Born
Nuestro viaje comienza en pleno centro de la ciudad condal, en la calle de las Ramblas, que atraviesa Barcelona y que es una de las vías más conocidas de la misma. En ella podrá encontrar el Gran Teatre del Liceu, creado en 1847 y que ha sufrido desde entonces dos incendios, el último de los cuales, en 1994, creó un gran impacto en la sociedad catalana. Del edificio tradicional se salvaron de éste último incendio, y se han mantenido tal como eran, la parte de la fachada central de La Rambla, el vestíbulo principal con las escalinatas y el Saló dels Miralls (Salón de los Espejos).
Más adelante en la misma calle encontrará el Mercat de la Boqueria, un mercado grande y colorido que durante los meses de verano deslumbra por el brillo del color de las frutas y verduras en los puestos de venta. Supone una parada obligatoria para ver la cara más urbana de Barcelona, ya que además es el mercado más grande de España. Un poco más arriba, pasando el Monument a Colom, tome ahora la calle Nou de la Rambla, en la que le recomendamos la visita del Palau Güell. Antoni Gaudí i Cornet (Reus, 1852 - Barcelona, 1926) lo construyó por encargo de Eusebi Güell (Barcelona, 1846-1918), que deseaba tener una nueva vivienda en Barcelona. El Palau Güell, el único edificio que Gaudí acabó del todo y que posteriormente no ha sufrido modificaciones esenciales, es una de las creaciones más comunicativas de Gaudí, con una arquitectura de una compleja elocuencia.
Avanzando por las Ramblas se irá dirigiendo poco a poco al Port Vell y al Moll de la Fusta, llegando por fin al barrio de la Barceloneta, donde podrá disfrutar de los restaurantes de cocina tradicional mediterránea. Desde allí podrá contemplar el World Trade Center de Barcelona, un edificio que gana la partida al mar.
Avanzando por el Passeig de Colom le espera al fondo el parque de la Ciutadella, uno de los más grandes de la ciudad y que cuenta además con el Zoo urbano.
Al caer la noche, nuestra visita del primer día concluye en la iglesia de Santa Maria del Mar, en pleno barrio del Born, zona de moda en la que se han establecido pequeños restaurantes modernos especializados y exclusivos. Esta iglesia es un ejemplo clásico de la llamada arquitectura gótica catalana, preocupada aquí por diseñar un edificio muy amplio sin que el techo se colapsara sobre sí mismo. Concluya el día disfrutando del barrio, ya que se brinda a ello.
Día 2: Barcelona de todos los tiempos
Nuestro paseo por la ciudad condal comienza ahora por el paseo de Gràcia, donde podrá descubrir algunos de los edificios más característicos de la Barcelona modernista. La Casa Amatller, colindante con la Casa Batlló y la Casa Lleó Morera, fue construida por el arquitecto Josep Puig i Cadafalch entre 1898 y 1900. Los tres edificios forman lo que se conoce como La manzana de la discordia. El edificio fue un encargo del chocolatero Antoni Amatller a Josep Puig que ideó una forma de palacio gótico urbano, con una fachada plana, un patio central y una escalera que da acceso a las habitaciones principales.
Conduja sus pasos ahora hacia la Sagrada Família, la maravilla inacabada del arquitecto Antoni Gaudí. A ella le dedicó doce años de su vida, a una iglesia que nació con el apelativo de "catedral de los pobres" (las obras se sufragaban de donaciones). La Sagrada Família es, ante todo, una obra simbólica en la que el arquitecto desplegó toda su imaginación. Se inspiró en las típicas catedrales medievales y construyó la iglesia con tres monumentales fachadas. Cada una de ellas está dedicada a una escena de la vida Jesucristo (Nacimiento, Pasión y Muerte, y Gloria) y acaban en cuatro altísimas torres de más de 100 metros de altura que, en conjunto, representan a los doce apóstoles. La torre de la cúpula que corona el ábside simboliza la figura de la Madre de Dios. De todo este planteamiento, Gaudí sólo llegó a terminar la cripta y la mayor parte de la fachada del Nacimiento.
Cerraremos esta ruta modernista en el Parc Güell. Visite el Tibidabo, la montaña mágica de los barceloneses, y si necesita reponer fuerzas recupérese en uno de los restaurantes mientras observa la panorámica de la ciudad.
Nos dirigiremos ahora hacia el Barri Gòtic. La Barcelona románica y gótica tiene dos conjuntos arquitectónicos de especial relevancia en esta zona. El Palau Reial, situado en la plaza del Rei, forma parte del Museu d’Història de la Ciutat. El edificio es del siglo XIV y puede visitarse junto con el Saló del Tinell y la Capella de Santa Àgata. En el Barri Gòtic encontrará numerosos restaurantes para cenar.
Día 3: La amplia Barcelona
Hasta ahora la ruta por la capital catalana ha recorrido la zona céntrica de la ciudad, pero hoy nos alejaremos de la misma con el fin de conocer distintos lugares de referencia, por lo que le recomendamos hacer uso del transporte público de Barcelona. En la exclusiva zona alta de la ciudad, se encuentra el Monestir de Pedralbes, fundado en el siglo XIV. Forma parte del Museu d’Història de la Ciutat de Barcelona que, en realidad, son cuatro emplazamientos que hablan de la vida de la ciudad desde tiempos remotos: el Conjunto Monumental de la Plaça del Rei, el Museu Casa Verdaguer (dedicado a la vida y la obra del poeta Jacinto Verdaguer), el Centro de Interpretación del Parc Güell y el Museu Monestir de Pedralbes. El monasterio se abrió al público en 1983 y constituye uno de los mejores ejemplos del gótico catalán.
No puede perderse el escenario deportivo por excelencia de la ciudad, por detrás del Estadio Olímpico: el estadio del Fútbol Club Barcelona, el Nou Camp, situado cerca de esta zona de la ciudad, por donde han pasado la mayor parte de los mejores jugadores de fútbol del mundo.
Tampoco puede dejar Barcelona sin disfrutar de las compras, ya que la ciudad condal, con más de cinco kilómetros de eje comercial al aire libre, cuenta con una oferta única en el mundo. La avenida Diagonal concentra importantes centros comerciales y restaurantes en los que comer. Acérquese después hasta la zona de la calle Pelai, la plaza de Catalunya y el Barri Gòtic.
Para continuar la ruta, le recomendamos ahora coger la línea 3 del Metro de Barcelona y enlazar en la estación de Paral·lel con el Funicular de Montjuïc. Opcionalmente, puede subir al teleférico del castillo de Montjuïc, desde el que disfrutará de una buena vista de la ciudad. En Montjuïc, disponemos de varias visitas muy recomendables: las instalaciones de la Anella Olímpica, el Museu Nacional d’Art de Catalunya, La Fundació Joan Miró o el Poble Espanyol, donde acabar la visita antes de volver a su apartamento a descansar.